Cómo se prepara #1 consulta con un abogado fiscalista

Así preparo una consulta con un abogado fiscalista, es decir, aquí os cuento cómo preparo una consulta de un cliente conmigo 😜.

¿A cuántos profesionales acabamos contratando solo porque nos has gustado esa primera consulta? ¿arquitecto? ¿community manager? ¿médico? ¿dentista? ¿desarrollador web?

Seguro que dentro de esa lista está el abogado fiscalista. Muy probablemente tú también alguna vez te hayas decidido a contratar en esa primera consulta y al final todo se resume en: «me ha dado mucha confianza».

Y el profesional no lo ha conseguido por arte de magia, sino gracias a una estrategia muy estudiada que empieza mucho antes de la consulta.

Porque, el abogado fiscalista además de saber de impuestos, debe conocer tu caso.

Estoy seguro de que saber cómo lo hago yo te ayudará, igual que a mi equipo, a identificar las claves de un caso y encontrarle solución. O mejor varias soluciones. Son ya 15 años ofreciendo esto de la consulta con un abogado fiscalista, y hoy quiero compartir contigo todos los aprendizajes de esta experiencia.

¿Me acompañas?

Cómo se prepara #1 consulta con un abogado fiscalista

Guiarse por lo que cuenta el cliente: clave 1ª de la consulta con un abogado fiscalista

Los problemas nacen de los valores, opiniones y creencias de las personas. Y cada persona tiene las suyas. Dos inspecciones de Hacienda iguales pueden afectar de forma completamente diversa a dos personas distintas.

Pues, por ejemplo, no es lo mismo una empresa en pleno crecimiento y que ya planeaba pasar sus activos a sus socios, que una empresa que lleva inactiva 10 años cuya prioridad es evitar derivaciones de responsabilidad al administrador.

Si no conoces la historia de tu cliente, qué le duele, qué le preocupa, empieza por aquí. Si eres fiscalista, no caigas en el error de pensar que lo único que quiere tu cliente es ahorrarse impuestos.

Este espíritu, este deseo de escuchar al cliente y de dar satisfacción a su verdadera necesidad se mantiene en toda la consulta, con independencia de mis conocimientos y experiencia en temas fiscales.

Sin embargo, la tentación es siempre otra.

Cuando ya he resuelto 20 casos iguales, tiendo a querer atajar y resolver el caso 21 de la misma manera.

Y esto es un error, grave.

Escucha a tu cliente, especialmente si lo que le dices no le convence. Posiblemente no estés acertando con el problema que tiene ¡Cómo vas a encontrar la solución!

Concretar los hechos y las fechas de notificación

El cliente suele llegar nervioso y confuso. Muchas veces asustado. Ya no se acuerda bien de qué cartas de Hacienda ha recibido. Y el cliente suele confundir lo que siente con lo que ha ocurrido.

Es normal.

«¿Por qué van a por mí?» «¿Qué he hecho mal?» «No era mi intención no pagar impuestos» «¿Por qué no me lo dijeron antes?» «Entonces ¿cómo lo tengo que hacer?»: son frases habituales de los clientes que buscan una consulta con un abogado fiscalista.

Empieza por ordenar las cartas de la Agencia Tributaria por fecha de notificación.

Si el cliente no recuerda exactamente cuándo le llegaron las cartas, se pueden consultar las fechas de notificación en la AEAT en el apartado Mis notificaciones.

La notificación más importante es la de la última carta.

Las notificaciones de la AEAT siempre tienen un plazo, por ejemplo:

  • 10 o 15 días hábiles para alegar.
  • 10 días para contestar a un requerimiento.
  • 1 mes para interponer recurso de reposición o reclamación económico-administrativa.

En una consulta con un abogado fiscalista de nada sirve encontrar una solución fuera de plazo.

Además, esas cartas de la Agencia Tributaria hay que leerlas, todas, antes de la consulta con un abogado abogado fiscalista.

En cuestiones de impuestos Hacienda tiene que poner todo por escrito.

La Agencia Tributaria tiene que motivar las razones por las que quiere cobrarte impuestos. Esto conlleva que, si el abogado fiscalista se lee todas las cartas que has recibido, se hará una buena idea de lo que Hacienda te pide.

El cliente también presenta escritos con documentos adjuntos

Es muy habitual que cuando el cliente llega a la consulta con un abogado fiscalista, ya haya hecho muchas cosas por su cuenta o con su asesor fiscal.

No es lo ideal, pero es lo real.

No todas las personas tienen una abogado fiscalista al que puedan consultar cuando surge el problema por primera vez.

De nada sirve, contarle al cliente lo que tenía que haber hecho antes (o lo que no debía haber hecho). A lo hecho, pecho.

Y si bien es raro que en los escritos y documentos del cliente esté la solución subrayada y en negrita. Sí que es habitual que a mí, como abogado fiscalista, esos escritos y documentos me den ideas que al final sean la solución al problema.

Problema que antes he aclarado escuchando al cliente.

Además, es frecuente que el cliente haya estado investigando por su cuenta y haya preguntado a otros profesionales, por lo que muchas veces la consulta se resuelve simplemente enfocando bien el caso.

Cuando hablamos de una consulta con un abogado fiscalista, escuchar al cliente y concretar lo ocurrido es hacer medio camino antes de llegar la meta.

Consulta con un abogado fiscalista

Investiga y busca Sentencias antes de la consulta con un abogado fiscalista

Este proceso «largo y complejo» para resolver una consulta con un abogado fiscalista tiene mucho que ver con la fase más laboriosa de mi trabajo.

Porque seguro que me lo has escuchado decir más de una vez: «ser abogado fiscalista no es inspiración, sino método». Y este método tiene tres fases: escuchar, ordenar e investigar.

Aquí estamos hablando de la fase de investigación. En la que las Sentencias, Resoluciones de los Tribunales Económico-Administrativos y consultas de la Dirección General de Tributos que han tratado casos similares nos servirán de modelo para preparar la consulta con un abogado fiscalista.

Estos son algunos de los recursos gratuitos que tienes a tu disposición para conocer casos similares a fondo:

Y además hay un sistema que hace único el proceso de investigacón de un abogado fiscalista: los casos reales que ha llevado antes. Es su día a día y esos casos anteriores le permiten al abogado fiscalista cruzar datos, opiniones, pruebas admitidas, resoluciones y sentencias que explican como se interpretan las normas.

Que también pueden aplicar a tu caso, aunque no sea exactamente el mismo.

Esto es especialmente relevante en una situación como la actual en la que Hacienda necesita recaudar sea como sea, y sacar dinero de debajo de las piedras o de dónde ya no hay.

Concluir: llegar a una conclusión, la que sea. Consulta con un abogado fiscalista.

Cualquiera se puede equivocar. Pero cuando alguien invierte su tiempo en una consulta con un abogado fiscalista busca una opinión, o en este caso una conclusión. Hay que mojarse.

Es necesario escuchar al cliente, concretar lo ocurrido y las notificaciones recibidas, e investigar a fondo el caso del cliente, pero si el abogado fiscalista no concluye, todo el esfuerzo no habrá servido de nada.

Concluir no es fácil.

Y es un riesgo, pero igual que, si vas al médico y no te receta nada, te quedas con un sensación de vacío e inseguridad, el abogado fiscalista debe concluir.

Y que, por favor, esa conclusión no sea «tu caso no tiene solución, está todo perdido».

Para empezar eso no es cierto, una cosa es que yo no encuentre solución y otra que no la haya. Reconocer el fracaso es signo de humilidad y honradez, pero eso no es lo que está buscando el cliente que quiere una consulta con un abogado fiscalista.

Si no eres capaz de concluir ahora, pospón la reunión de la consulta. Habla con el cliente, explícale la situación y comprométete a seguir buscando una solución.

Muchas veces al hablar con el cliente, el propio cliente te sugerirá la solución, por ejemplo:

«En realidad, yo ya asumo que presenté mal la Declaración de la Renta, lo que no quiero es volver a hacerlo mal en el futuro».

Que no haya forma de presentar recurso contra Hacienda —por ejemplo porque se ha pasado el plazo de 1 mes para recurrir— no significa que no haya solución.

Siempre hay luz al final del tunel, y si no la ves, repite las fases: escuchar, ordenar e investigar.

Concluye y da una o varias soluciones al cliente en su consulta con un abogado fiscalista.

El estilo de tu conclusión debe ser honesto, breve, claro y sencillo. Y trabaja siempre la empatía para conectar con el cliente y generar confianza. Por supuesto las soluciones variarán en función del momento en el que se encuentre el procedimiento y el caso.

Espero que este artículo te haya servido para conocer mejor cómo trabajo.

Cuéntame cómo enfocas tú las consultas con tus clientes y si tú también sigues estas 3 fases con un cierre como conclusión.

Será estupendo compartir nuestros métodos y analizar con la lupa de la Inspección Tributaria cómo funciona esto de defenderse de Hacienda.

Te animo a una consulta con un abogado fiscalista.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Esta información tiene una finalidad exclusivamente didáctica, no es un informe jurídico riguroso y preciso, ni es sustitutivo de asesoramiento jurídico o fiscal adecuado. Esta información puede contener imprecisiones, generalizaciones, simplificaciones, contenidos desactualizados o directamente errores que conlleven que las conclusiones en ella alcanzadas no resulten aplicables a tu caso. Las operaciones en el tráfico jurídico deben ser realizadas con la ayuda y asesoramiento de un experto que conozca las circunstancias de tu caso concreto. SAEZ.LAW SLU declina cualquier responsabilidad por el uso de esta información didáctica. SAEZ.LAW SLU realiza el máximo esfuerzo para que la información facilitada sea apropiada y actualizada. No obstante, SAEZ.LAW SLU no se hace responsable de ningún daño que pueda derivarse del uso o aplicación de la mencionada información.