⬇️ BAJAR EL IVA

Hablar de bajar el IVA en plena crisis del Coronavirus a muchos puede resultarle de lo más extraño. Cuando en todas las arenas políticas españolas de lo único que se habla es de subir este impuesto o el otro, es normal que suene a cuento chino.

La tan manida «nueva normalidad» nos ha traído muchos cambios, sobre todo sociales, que van desde el distanciarse de todo y de todos, a no celebrar fiestas populares y festejos varios o a la necesaria mascarilla.

Pero la normalidad no se ha detenido ahí y como era de esperar ha afectado mucho a la política nacional.

Es lógico, una pandemia que ha tocado a la economía de una forma brutal tiene que tener su eco en la actividad política. El problema es, cómo se ha desarrollado esa actividad y qué medidas se han tomado y se están por tomar para reflotar España.

De momento las más notorias, o más conocidas por su popularidad en prensa y televisión han sido aquellas que posponían los pagos de ciertos impuestos a dentro de unos meses sumadas al dinero que viene de Europa.

Las aprobadas por el Plan de Reactivación económica del Congreso a finales de julio, son menos populares. Entre ellas destaca el régimen sancionador contra las empresas morosas, una revisión de las políticas activas de empleo y los incentivos a la contratación, fortalecer el papel del ICO, impulsar una reforma de la Administración local y condicionar las ayudas a empresas a la lucha contra el cambio climático, cerrar la brecha salarial entre hombres y mujeres y no operar en paraísos fiscales.

¿Y los Impuestos?

bajar el IVA

🤔 ¿Dónde quedan los impuestos en toda esta vorágine política?

¿Se suben o se bajan?

Pues parece que el gobierno ha decidido retrasar la «reforma fiscal estructural» y con ella la subida de impuestos que quiere llevar a cabo hasta nuevo aviso. La idea de esta otra reforma es la de igualar la presión fiscal de España con la media de Europa — ¡con la que está cayendo! —

Entre otras subidas y según acuerdos previos del gobierno, que no llegaron a salir adelante anteriormente, se prevé la imposición de un tipo mínimo para el impuesto de Sociedades del 15%, que llegaría hasta el 18% en el caso de entidades financieras y empresas de hidrocarburos. Además, «se incrementará dos puntos los tipos impositivos sobre la base general para los contribuyentes que tengan rentas superiores a 130.000 euros y cuatro puntos para la parte que exceda de 300.000 euros».

También se incluye en toda esta previsión de subidas de impuestos la «nueva fiscalidad verde», que se centra en subir el impuesto que grava el diésel.

Y por supuesto, la creación de las denominadas Tasa Tobin y Tasa Google, que ya están en marcha y de las que ya hemos hablado en este blog en numerosas ocasiones.

Yo personalmente, como abogado fiscalista experto en impuestos, debo decir que todas estas futuras subidas me dejan con la boca abierta y me hacen preguntarme seriamente quienes son esas personas que están asesorando al gobierno para tomar estas medidas.

Insisto en aquello que os decía no hace demasiado: Política y economía no deberían ir de la mano…

🔔 En Europa las medidas fiscales juegan a la baja.

Es tan sencillo como pararse a mirar a nuestro alrededor y ver las acciones que se están llevando a cabo en países como Alemania, Italia, Francia o Gran Bretaña con bajadas de impuestos como atractivo principal para reflotar la economía por distintas vías. Estas reducciones afectan sobre todo al IVA o al IRPF, y van acompañadas de actuaciones concretas en favor del turismo o alivios fiscales para las empresas —Gran Bretaña por ejemplo ha eliminado el impuesto por la compra de vivienda para 2021 y ha bajado temporalmente el IVA de la hostelería, el turismo y el ocio entre un 20% y un 5%—

Y es curioso ver como esos países cuyo PIB ha caído menos que el nuestro, el nuestro se ha pegado un batacazo considerable del 18%, toman medidas que de buenas a primeras parecen exactamente contrarias a las nuestras.

Toca volver a insistir y sin miedo a hacerme pesado nunca me cansaré de repetir: subir impuestos no es una solución mágica ni el remedio a todos los males. Es más, en situaciones como la presente, esas subidas, pueden ser las que determinen el tiempo —mayor o menor— de la duración de la actual crisis.

De ahí el título de la entrada del blog de hoy «Bajar el IVA» pensado como una especie de llamada a una bajada de los impuestos, sobre todo de aquellos que afectan a la riqueza.

Resulta que existe la creencia popular de que cuantos menos Impuestos paguen los ricos peor irá la economía y con ella el mundo en general. Y en una crisis como la actual parece que esa concepción no hace más que crecer y crecer.

🙂 Qué si los que más tienen no redistribuyen la riqueza que generan y ganan en forma de Impuestos todo estará perdido.

La ventaja de las rebajas fiscales a los ricos es que hacen que el resto ingrese más.

Cuando los tipos son más bajos, sobre todo cuando los ricos consiguen no pagar Impuestos, la inversión, el empleo y el consumo aumentan.

El por qué, sencillo: El rico invierte más y lo hace aquí.

Esa inversión genera negocio y con él, empleo. La gente gana más dinero, siente estabilidad económica y como consecuencia directa consume más. Todo esto a su vez hace que, aunque parezca impensable, se recauden más Impuestos propiciados de las rentas del trabajo y del gasto.

Es un círculo cerrado que funciona a la perfección.

Si el dinero, que alguien que tiene mucho, no está gravado en exceso, ese alguien lo invertirá con mayor alegría y menor miedo.

Lo que hará que la rueda comience a girar generando un aumento del emprendimiento y con él del empleo y la estabilidad.

Que al fin y al cabo es lo que todo buscamos, conseguir salir de esta crisis.

Cuanto menos Impuestos paguen los ricos mejor irá la economía y con ella el mundo en general.

Álvaro Sáez

Abogado de Impuestos

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