✅ ECONOMÍA COLABORATIVA

La economía colaborativa es la del tú a tú.

Vaya, que es esa en la que el dinero va de tu mano a la del vendedor y punto, sin más intermediarios que vosotros dos.

También es aquella que además de reducir a los participantes utiliza la tecnología en beneficio propio.

A la economía colaborativa de hecho se la conoce como «uberización» — término que viene de la aplicación Uber. Uber es un servicio de traslados similar al del taxi— porque esta es una de las aplicaciones más populares que utiliza la economía colaborativa en su beneficio.

La relación entre quién ofrece un producto y quién tiene la necesidad concreta es la base de la idea. Se pretende hacer un intercambio entre iguales y el origen de todo ello es fundamentalmente el mercado online.

Airbnb —web de alojamiento entre particulares— es otro claro ejemplo de modelo de negocio nacido de esta idea al igual que Blablacar —viajes compartidos en coche— o Wallapop —venta de segunda mano—. Servicios directos entre usuarios con una plataforma online como soporte.

Existen muchas ventajas para el usuario y para el empresario/inversor en esto de la economía colaborativa, aunque así de primeras parezca todo muy hippie y que nadie se lleva un céntimo.

Los beneficios son:

  • El ahorro, sin duda la primera de estas ventajas. Siendo realistas este es un gran incentivo para el consumidor y el motor de su éxito. Al evitar intermediarios y hacer el trato o la compra de forma directa los costes se reducen y con ellos el precio final que se convierte en uno de los mayores atractivos.
  • Cuidado del medio ambiente. Cuando el coche en vez de una sola persona lo usan cuatro —caso de Blablacar— o el transporte de mercancías se amplia con varias paradas hasta completar la carga de un único vehículo, están disminuyéndose no solo los costes sino también las emisiones de CO2.
  • Emprendimiento y nuevas oportunidades de negocio. Las nuevas tecnologías han traído consigo un gran cambio en cuanto a posibilidades antes inimaginables. Se dice mucho aquello de que «en unos años existirán puestos de trabajo que hoy ni siquiera nos planteamos» pero es algo absolutamente cierto. Las oportunidades que ofrece la economía colaborativa no son solo innovadoras sino también muy prósperas.
  • Amplía el mercado. La economía colaborativa hace que la competencia crezca y a la vez se vuelva mucho más ingeniosa, siempre en beneficio del cliente.
  • El factor humano del «tú a tú». En una sociedad del S.XXI repleta de máquinas y con cada vez menos interacciones entre personas de una forma cercana, el factor humano se vuelve relevante y añade atractivo al intercambio. La comunicación directa es un plus.

➡️ Existe una parte de la opinión pública que parece resistirse a estos cambios propiciados por la economía colaborativa y ven en ella muchas injusticias e incluso el fin de una era.

Es similar a lo que en su día sucedió con las grandes superficies tipo El Corte Inglés y el pequeño comercio o más recientemente con las librerías y el libro electrónico.

Ambos ejemplos parecían traer consigo la ruina de muchos, pero si lo vemos con un poco de perspectiva hoy en día sigue existiendo el pequeño comercio y cada vez hay más librerías.

Y ya te guste más o menos, está claro que este tipo de negocios es un fenómeno imparable que únicamente está a la espera de terminar de ser regulado.

Algunos creen que es competencia desleal, otros que no pagan Impuestos.

Pero, aunque esto fuera así —que no lo es— también hay que tener en cuenta otros factores.

Los datos que recientemente han publicado los economistas de Dwif Consulting, en relación por ejemplo al impacto en Barcelona de Airbnb son muy reveladores. Las ganancias para la ciudad ascienden a 128 millones de euros, una cifra que se obtiene de sumar los ingresos de los anfitriones y también de otros aspectos como que los huéspedes de Airbnb permanecen 2,4 veces más tiempo en la ciudad y gastan 2,3 veces más que un turista convencional y de manera mucho más local.

La visión de conjunto sin duda nos da una imagen más completa y mucho menos pesimista de la influencia de negocios basados en la economía colaborativa.

💰 Existen casos de economía colaborativa en los que el dinero no está presente ya que los bienes se intercambian unos por otros sin que haya una moneda de por medio, pero no por eso deja de existir beneficio.

Lo que un turista se ahorra en alojamiento porque intercambia casa con otra persona sí que lo gastará en comer, transporte o regalos dando un beneficio a cada uno de esos actores.

Pero la ganancia contante y sonante más alta, en este caso, se la lleva el intermediario —web o aplicación— que facilita que esas dos personas hayan llegado a un acuerdo.

Vemos como el hábito de consumo ha cambiado pero el dinero sigue circulando.

Y también cómo aprovechar recursos existentes que no son utilizados es una idea de negocio brillante se aplique al sector que se aplique.

📣 Es algo que en SAEZ.LAW no nos cansamos de repetir: adaptarse o morir.

La supervivencia en economía al igual que en la evolución del hombre se basa en la capacidad de adaptarse de los jugadores. En este caso es el consumidor el que se adapta al cambiar su manera de consumir.

Yo como Abogado emprendedor en Pontevedra me adapto a diario, ya sea a mis clientes, a mis casos, a la Inspección de Hacienda o a la manera de entender los Impuestos y la mejor forma de no pagarlos.

He escrito un libro «No pagar Impuestos para ayudar a los demás» en el que os hablo de una forma sencilla de como es necesario adaptarse a los tiempos y progresar para poder prosperar y generar abundancia.

La inversión y la innovación son la clave.

Dicen que los cinco sectores más relevantes de la economía colaborativa generarán más de 300.000 millones de euros para 2025.

¿Te apuntas a esta economía eficiente de tú a tú?

Álvaro Sáez

Abogado de Impuestos

Coautora Dina Oltra de Santiago

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